En nuestra Primera Plana hemos retratado el informe Territorial de la Provincia de Barcelona 2010 publicado esta semana que ha sido elaborado por la Diputación de Barcelona y la Cámara de Comercio. Se trata de un extenso y laborioso documento de 216 páginas en las que se hace una resonancia magnética (antes habríamos dicho una radiografía, pero este estudio va más al detalle), de la situación económica de la provincia, comarca por comarca. Es un estudio académico, no político, y como tal analiza con la frialdad de un taxidermista la situación objetiva de la realidad económica actual. Las conclusiones para el Vallès Oriental son excelentes. Tanto por lo que respecta a que se trata de una comarca en donde la juventud predomina de forma mayoritaria, como por la potencialidad de la estructura económica en la que destacan cinco pilares: alimentación, hábitat, salud, limpieza y el Circuit. Podríamos haber dado muchos nombres de cada uno de estos sectores, pero hemos preferido no darlos porque lo importante es el conjunto, no las empresas individuales. La conclusión es que estamos en una pole position para cuando la bandera del fin de la crisis se levante. Y en eso tenemos que dedicar nuestras mejores energías.
En estos días tan intensos de debates políticos, estafadores ilustres y emociones futbolísticas, no podemos perder de vista el norte de lo que en verdad nos interesa: salir cuanto antes de esta maldita coyuntura económica. Y eso sólo lo podremos hacer, cada uno desde su puesto de trabajo, cumpliendo eficazmente la función que cada uno tiene encomendada. El trabajo bien hecho, es la aportación individual de cada uno que nos permitirá superar la actual situación y poder recuperar en el tren del progreso a los que el paro ha expulsado.
Tenemos una estructura económica sólida: con un mercado muy equilibrado: una tercera parte de la producción es de consumo interno, otra tercera parte va dirigida al mercado español (35%) y el resto al internacional. Esta es la realidad y nuestra garantía de futuro.