Hace ahora un año que me trasladé por primera vez a Granollers.
Antes de desempaquetar mi maleta aquí en Park Avenue, estuve explorando el mundo en sitios como Austraila, Tailandia, India, Noruega, Japón o Dinamarca.
El año pasado, la mayoría de mi tiempo lo gasté diferentes áreas de Cataluña. Fuimos al norte, a los Pirineos, al sur, a Tarragona, y hicimos muchas excursiones a diferentes sitios. He aprendido mucho, y sé que como tantos otros intereses, como más conozco, menos conozco.
Uno de los mayores problemas que tuve en los primeros meses de vivir aquí, en el centro de Granollers, fué la vida de ciudad. No me gustaron los edificios grises, los coches o la fría actitud de la gente en la calle. No me gustó la falta de árboles, parques y plantas.
De todas maneras, he tenido una revelación en los últimos meses. Dejadme que lo explique.
Este mayo, mi compañero y yo vamos a recorrer el famoso peregrinaje que cruza la parte norte de España. Nosotros lo llamamos "The Way of Saint James". Ya sé como lo llamáis vosotros. Tenemos que caminar unos 20 kilómetros cada día, y con la intención de entrenar y practicar estas caminatas, he empezado a caminar alrededor de Granollers.
Y sabéis qué? Es muy bonito! Estoy pasando ratos maravillosos descubriendo todos los caminos. Durante una de mis primeras caminatas, me encontré en lo alto de una colina mirando a la ciudad, y para mi gran sorpresa, descubrí que hay campos y árboles verdes en todas direcciones. Granollers es un punto gris, es cierto, pero en realidad, solo lleva 10 o 15 minutos caminar en cualquier dirección para verte enmedio de los campos. Para alguien como yo, que creció en Australia, con grandes espacios vírgenes y la naturaleza en la puerta de mi casa, este descubrimiento ha supuesto un descubrimiento muy positivo para mi día a día aquí.
Así que aquí estoy, levantando mi primer vaso de frío
vino blanco en honor a la temporada, y brindo dandoos las gracias por todos
los aspectos positivos de vivir en Granollers. Salud!
Tiffany Jones